
espetado abogado eclesiástico, el cardenal húngaro cuenta con el apoyo de cardenales conservadores que desean que el próximo papa lleve a la Iglesia por un camino diferente al de Francisco. Erdő, considerado aliado del primer ministro antiinmigrante Viktor Orban, ha insinuado que acoger refugiados en Hungría equivaldría a trata de personas, mientras que en cuestiones de reforma eclesiástica ha adoptado un tono conservador. Erdő podría ser un candidato atractivo para quienes buscan un papa que establezca las normas de la Iglesia con fuerza y claridad, aunque no se le considera un comunicador atractivo ni carismático.