
iplomático experto, el cardenal ha ocupado el segundo puesto en el Vaticano desde 2013 y posee un profundo conocimiento de la Iglesia global. Parolin, originario del norte de Italia, ha trabajado en Latinoamérica como representante papal en Venezuela y asistió a la firma del acuerdo de paz con Colombia en 2016. Ha sido el artífice de los intentos del Vaticano por fortalecer las relaciones con Vietnam y de la iniciativa para restablecer las relaciones diplomáticas con China, que llevó a la Santa Sede a firmar un acuerdo con Beijing sobre el nombramiento de obispos. Su elección podría provocar enfrentamientos con la administración Trump, ya que ha criticado el plan del presidente estadounidense para Gaza. Si bien apoyó la agenda de Francisco, Parolin es una figura más cautelosa y conservadora, aunque sus habilidades de mediación y diplomacia podrían resultar atractivas para los votantes.